Novedades PyMEs

PYMES DE SEGUNDA GENERACIÓN

Por Claudio Zambito – Presidente del IAP

Las empresas pymes tienen características particulares que las hacen
diferentes de otras organizaciones. Así las que son de primera generación, esto es cuando los fundadores dirigen la empresa, tienen que lidiar con aspectos como delegación, problemas de gestión y sucesión. En muchos casos de empresas de primera generación, tanto la propiedad como el management están dominados por su dueño. En una segunda etapa, otros problemas entran en juego como integrar a la familia en el negocio. En una última etapa, para aquellas que sobreviven dos generaciones, el desafío pasa por el manejo de las complejidades entre las relaciones familiares y otros accionistas.

Es el rol del fundador de la empresa, sin embargo, el que ha acaparado mayor interés. La creación de una pyme dependerá de la visión del emprendedor que quiere construir esa compañía. La necesidad de logro que tienen los emprendedores es tanto material como psicológica. El emprendedor necesita tocar su creación. Es el fundador el que impregna al negocio de una cultura particular. Al comienzo de las organizaciones es el líder fundador el que crea los valores y creencias que marcarán a la empresa y su rumbo. Sin embargo, a través del tiempo, una serie de estructuras formales empiezan a ser creadas al igual que reglas y procedimientos que reemplazan el rol activo del fundador.

Al inicio de las actividades de una empresa, el fundador decide personalmente la estrategia. Conoce los mercados, maneja la relación con el cliente y decide cómo financiarse. El fundador, es la persona clave y motor de funcionamiento y crecimiento de la organización. El fundador toma todas las decisiones que conciernen a los recursos humanos: a quién va a seleccionar, cómo y cuánto le va a pagar, cómo lo va a formar. Estas no son siempre decisiones sustentadas en técnicas de recursos humanos. Por lo general se basan en el sentido común, las ganas o la necesidad.

Hoy con la pandemia esta cierta situación ha entrado en conflicto. La decisión del fundador en muchos casos ha sido puesta en duda. Los graves problemas de liquidez, falta de ventas y de producción ha llevado o está llevando a muchas empresas a “reconvertir” su negocio. No todos en la organización tal vez compartan la visión del número uno.

Si esta empresa no soluciona satisfactoriamente el conflicto será imposible que se reconvierta y supere la crisis. Superado el conflicto aún le queda un desafío importante; confeccionar un plan de negocios basado en las nuevas necesidades de sus clientes. Manos a la obra entonces y a llevarlo a cabo con éxito integrando a todos los miembros del equipo.